Punta Rasa es uno de esos pocos lugares en el mundo donde se da un curioso fenómeno: el sol sale sobre el mar y se pone sobre el río. Y todo este espectáculo puede verse desde la lengua de arena que recibe el nombre de Punta Rasa y que se interna en el agua para convertirse en el extremo sur de la bahía de Samborombón y en el extremo norte del cabo San Antonio, justo donde se confunden el río con el mar.

Este lugar, donde el viento sopla prácticamente todo el año, tiene el privilegio de contar con gigantescas concentraciones de aves de distintas especies en migración, que llegan desde lugares del hemisferio norte -como Alaska, Canadá o la Península del Salvador- para descansar, engordar y seguir viaje hasta Tierra del Fuego, desde donde inician la vuelta con la llegada del otoño. 

Además presenta características ideales para la práctica de kiteboarding: amplias playas, viento constante, buenos paisajes y tranquilidad. Además es el balneario más cercano a Capital Federal.